El tiempo y la atmósfera han atraído la atención de pensadores y estudiosos desde la época de antigua Grecia. Sin embargo, el estudio científico del tiempo, llamado meteorología, comenzó en Italia del Renacimiento en el siglo XVII, cuando se inventaron instrumentos para medir los cambios de la temperatura del aire, su presión y su contenido en vapor de agua. En Italia, en 1600, el astrónomo y matemático, Galileo Galilei, construyó el primer termómetro, y años después, su primer discípulo, Torricelli, inventó el primer barómetro para medir la presión atmosférica. Actualmente, la observación del estado del tiempo es una tarea de científicos y técnicos de todo el mundo, ya que abarca afecta a regiones muy extensas del planeta. Existen estaciones de medición en tierra y en el aire, a través de globos o satélites, que envían señales continuamente para para que los investigadores puedan realizar diagnósticos del clima de las siguientes horas y días. Ideas para el manejo de la unidad Enseñar el concepto del clima es muy complejo, pero siempre se relaciona con el aire, lo que brinda la oportunidad de dirigir la atención de los niños sobre el estado del tiempo. Los niños constantemente ven las nubes, observan sus formas, movimiento y dirección. Observan las ramas de los árboles, sienten cómo se mueve su pelo o ropa cuando sopla el viento y detectan si hay frío o calor sobre su piel. Si pedimos a los niños que describan cómo está el día, relacionan estas observaciones con el estado del tiempo, por lo que pueden elaborar un código ilustrado para representar sus observaciones. Si los ubica en un lugar soleado por 2 minutos y pide que se toquen la cabeza y describan qué sienten, contestan que está caliente. Para explicarlo, relacione al Sol como fuente de calor y si se traslada a un lugar con sombra, comprueba su idea al detectar el frío. Los niños de esta edad ya conocen un termómetro y, aunque no comprenden su funcionamiento, son capaces de relacionar el aumento o disminución de la temperatura con un día caluroso o nublado, o para detectar su temperatura cuando tienen alguna enfermedad.