|
Una aclaración sobre los 10 principios
|
1604 Visitas |
Principio 1
Los niños observan un objeto o un fenómeno del mundo real, cercano, perceptible, y experimentan sobre el mismo.
Por “objeto” se debe comprender objeto de estudio, por ejemplo, el agua, el cielo, los ciclos de la vida, la nutrición de las plantas, las mezclas… es decir, no debemos limitarnos al estudio de los objetos materiales, naturales o fabricados, que se pueden tocar o manipular.
El mundo real no debe ser una realidad depurada, simplificada, reconstruida; inicialmente podrá partir de cierta globalidad y complejidad, de la cual será necesaria una elección compartida, próxima y sensible: se trata de partir del conocimiento que tienen los estudiantes, de aquello que utilizan y frecuentan.
Principio 2
En el transcurso de sus investigaciones los niños argumentan y razonan, ponen en común y discuten sus ideas y resultados, construyen su conocimiento. Una actividad manual no es suficiente.
El rol del alumno no se debe limitar a la mera observación, a la constatación carente de reflexión, de confrontación de ideas con sus compañeros.
Argumentar es defender un punto de vista aportando elementos convincentes. En este proceso, el rol del maestro es ser mediador, es decir, intermediario entre la ciencia y los alumnos, así como experto, referencia en lo que concierne al dominio científico. El maestro debe intervenir, particularmente, en los momentos de debate o de puesta en común.
Principio 3
Las actividades que el maestro propone a sus estudiantes están organizadas en secuencias, buscando un proceso de aprendizaje organizado. Ellas derivan de los programas y permiten la autonomía de los estudiantes.
Una actividad se inscribe siempre en un contexto, y así es como lo percibe el estudiante. Tendremos, entonces, que considerar con frecuencia una sucesión de actividades que constituirán una secuencia.
La autonomía de los estudiantes será requerida si la organización de sesiones de clase responde, por ejemplo, a la realización múltiples evaluaciones, a la participación en la elaboración dispositivos, a tener la posibilidad de equivocarse, etc.
Principio 4
Se debe consagrar un volumen mínimo de dos horas semanales a un mismo tema, a lo largo de varias semanas. La continuidad de las actividades y de los métodos pedagógicos se asegura en la unidad de la escolaridad.
Un mismo tema será desarrollado durante varias semanas para evitar que los temas que apenas han sido esbozados se dispersen y sean rápidamente abandonados, y para dar a los alumnos el tiempo de indagar y construir su propio conocimiento.
Se debe buscar la continuidad en las actividades y los métodos. En efecto, los estudiantes tienen un contexto personal y escolar que se ha desarrollado de manera continua desde del jardín infantil. El maestro debe ser conciente del lugar que ocupa la sesión dentro de este continuo para el desarrollo de una competencia dada. Adicionalmente, es necesario un acuerdo previo entre los profesores de los diferentes ciclos para el seguimiento ordenado de las diferentes partes de los programas y la continuidad en los métodos de enseñanza.
Principio 5
Cada estudiante tiene un cuaderno en el que registra sus experiencias con sus propias palabras.
El cuaderno de experiencias constituye un soporte escrito (palabras, frases, dibujos, etc.) de los diferentes momentos de la actividad científica del estudiante. Este puede comprender dos partes:
- Una parte libre, espontánea, en un principio desordenada (progresivamente, tanto con la ayuda del profesor como por autocorrección, el alumno puede organizar sus notas, mejorar su ortografía y su expresión escrita).
- Una parte institucionalizada, fruto de un consenso investigado y obtenido con la ayuda del profesor, testigo de un saber compartido.
Para el estudiante, la importancia de este “cuaderno” es múltiple: cumple la función de memoria, de testigo del progreso, de la evolución en el transcurso del año escolar, incluso de un ciclo; constituye una herramienta de comunicación con los demás (compañeros, profesores) así como un soporte para desarrollar y construir su reflexión.
Allí el maestro encontrará información sobre el imaginario de los alumnos, el estado del progreso del aprendizaje, y lo tendrá en cuenta para organizar y, eventualmente, modificar el contenido de la sesión de clase.
El cuaderno de experiencias es uno de los elementos de mayor importancia en el proceso preconcebido por los programas ECBI.
Principio 6
El principal objetivo es una apropiación progresiva de conceptos científicos y de técnicas operacionales por parte de los estudiantes, acompañada por la consolidación de la expresión oral y escrita.
En este punto se afirma el fuerte vínculo entre el aprendizaje científico y el aprendizaje de la lengua. Esto puede conducir a una motivación recíproca para el aprendizaje de los dos campos, pero, en ocasiones, a un bloqueo para los estudiantes que no logran plasmar sus ideas en palabras de forma adecuada, lo que hace necesaria la vigilancia de los profesores para que cada estudiante pueda expresarse.
Principio 7
Las familias y los barrios son partícipes del trabajo que se realiza en clase.
La referencia que se hace del mundo exterior en el colegio es notoria desde el principio. Ésta debe ir acompañada, con frecuencia, de la valorización de los conocimientos provenientes del ambiente familiar de los estudiantes. Se trata, también, en tanto sea posible, de involucrar a las familias en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Sin embargo, conviene, al mismo tiempo, vigilar, con el fin de evitar reforzar las desigualdades ligadas a los diferentes entornos familiares.
Principio 8
Localmente, los miembros asociados de organizaciones científicas (universidades, colegios) acompañan el trabajo de la clase ofreciendo su competencia a disposición.
Los interlocutores científicos constituyen un apoyo y un garante para el profesor, pero no deben sustituirlo en ningún caso, pues el profesor es el único responsable de la enseñanza. No obstante, conocer científicos puede ser motivador para los alumnos.
Principios 9 y 10
Localmente, los institutos universitarios de formación de maestros ponen su experiencia pedagógica y didáctica al servicio del profesor.
El profesor puede obtener módulos para poner en práctica, ideas de actividades y respuestas a sus preguntas en la página web IndagaLA, del programa ECBI, www.indagaLA.org. También puede participar en un trabajo en conjunto, dialogando con sus colegas, con educadores y científicos.
Estos dos últimos principios apuntan al establecimiento de relaciones dinámicas y motivadoras. Es una disposición para acabar con el aislamiento del educador y al mismo tiempo relacionarlo con científicos, formadores, colegas, lo que implica:
- El acercamiento voluntario de los científicos a las instituciones (tanto asistir, como adaptarse a las necesidades y a las capacidades de éstas).
- La preocupación de los formadores por continuar su proceso de formación.
-
El esfuerzo de los maestros para aceptar compartir sus preocupaciones pedagógicas, interesarse en las de otros, intercambiar y comunicarse sin timidez, aprender a navegar en Internet.
- 1604 lecturas
Argentina
Costa Rica
Guatemala
Perú
Bolivia
Cuba
México
República Dominicana
Brasil
El Salvador
Nicaragua
Uruguay
Chile
Francia
Panamá
Venezuela
Colombia 
