Colectivamente
Es aconsejable basarse en hechos concretos y objetivos. Si es posible, el profesor presenta el problema a partir de un acontecimiento mediatizado (grabado en vídeo...) y adoptando un aire enigmático: “¿Cómo es posible? ¡Acabamos de levantarnos y en ese país es de noche!... ¿Puede ser verdad? ¿Os parece extraño?”. Los alumnos se expresan, dan a conocer lo que saben y sus experiencias. El profesor no valida ninguna proposición. Se limita a fomentar el intercambio y tomar nota de lo que dicen los alumnos.
Individualmente
Cada alumno dispone de un mapa de husos horarios en el que están ubicadas algunas ciudades (anexo 1), y debe responder a preguntas como las siguientes:
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“En Barcelona es mediodía; ¿qué hora es en Pequín?”;
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“Son las 8 de la mañana en Barcelona; ¿qué hora es en Nueva York?”;
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“Son las 2 de la tarde en Moscú; ¿qué hora es en Dakar?”;
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“Son las 3 de la tarde en La Habana; ¿qué hora es en Pequín?”, etc.
En pequeños grupos
Los alumnos comparan sus respuestas. Si están de acuerdo, idean nuevas preguntas y se las formulan unos a otros. Si no están de acuerdo, piden ayuda al profesor, que les puede proponer que utilicen la tira móvil (ver el anexo 1).
Colectivamente
El profesor resume el modo de utilizar el mapa y pide a los alumnos que, como conclusión, recojan testimonios sobre el desfase horario preguntando a los adultos. Además, para que la sesión no sea pesada, es interesante realizar observaciones complementarias:
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La división se hace en 24 husos porque el día tiene 24 horas.
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Se ha tomado como referencia la hora de España. Resulta cómodo porque es donde vivimos, pero se trata de una referencia arbitraria. El mismo mapa podría estar graduado a partir de otro origen.